miércoles, 8 de junio de 2011
La Célula
Concepto y tipos de células
La biología es una rama de la ciencia que nos ayuda a comprender en gran medida en qué mundo habitamos y quienes son los seres con los que interactuamos, pero seguramente, cuando estudiamos esta asignatura en la escuela por primera vez, en lo primero que habremos hecho énfasis era en la célula. Es que a partir de ella se componente los seres humanos como el resto de los seres vivos; comprender sus características y su composición ha ayudado a miles de médicos a conseguir avances muy significativos en el campo de la medicina.
¿Qué es la célula?Antes de poder referirnos a ciertas características específicas de este término, tenemos que recurrir a la definición de célula para comprender de manera más detallada a qué nos referimos. Entendemos por ella a una unidad mínima de un organismo capaz de actuar de forma autónoma; absolutamente la totalidad de ellos están formados por células y este es uno de los parámetros que se emplea para catalogar a un organismo, es decir, no se define como tal si no consta al menos de una célula.
Algunos organismos son células únicas, como los microscópicos, protozoos y las bacterias; los animales y plantas se encuentran en la clasificación de “organismos pluricelulares” debido a que cuentan con muchos millones de células las cuales se organizan en órganos y tejidos. Los virus no se consideran seres virus aunque realice muchas funciones propias de la célula viva, lo que ocurre aquí es que éstos carecen de vida independiente, reproducción y capacidad de crecimiento. Como mencionamos en el párrafo anterior, la definición de célula asegura que la rama que se encarga de su estudio es la biología. La misma analiza su constitución molecular y la forma que tienen de cooperar para constituir así los organismos complejos. El conocimiento de este término es fundamental para comprender cómo funciona el cuerpo humano, el por qué envejece, se enferma y se desarrolla.
lunes, 6 de junio de 2011
SISTEMA DIGESTIVO 2
VIDEO: EL SISTEMA DIGESTIVO 2
El Sistema Digestivo
El siatema digestivo es el conjunto de órganos (boca, faringe, esófago, estómago, intestino delgado e intestino grueso) encargados del proceso de la digestión, es decir, la transformación de los alimentos para que puedan ser absorbidos y utilizados por las células del organismo.
La función que realiza es la de transporte (alimentos), secreción (jugos digestivos), absorción (nutrientes) y excreción (mediante el proceso de defecación).
El proceso de la digestión es el mismo en todos los animales monogástricos: transformar los glúcidos, lípidos y proteínas en unidades más sencillas, gracias a las enzimas digestivas, para que puedan ser absorbidas y transportadas por la sangre.
Desde la boca hasta el ano, el tubo digestivo mide unos once metros de longitud. En la boca ya empieza propiamente la digestión. Los dientes trituran los alimentos y las secreciones de las glándulas salivales los humedecen e inician su descomposición química. Luego, el bolo alimenticio cruza la faringe, sigue por el esófago y llega al estómago, una bolsa muscular de litro y medio de capacidad, en condiciones normales, cuya mucosa segrega el potente jugo gástrico, en el estómago, el alimento es agitado hasta convertirse en el quimo.
A la salida del estómago, el tubo digestivo se prolonga con el intestino delgado, de unos cinco metros de largo, aunque muy replegado sobre sí mismo. En su primera porción o duodeno recibe secreciones de las glándulas intestinales, la bilis y los jugos del páncreas. Todas estas secreciones contienen una gran cantidad de enzimas que degradan los alimentos y los transforman en sustancias solubles simples.
El tubo digestivo continúa por el intestino grueso, de algo más de metro y medio de longitud. Su porción final es el recto, que termina en el ano, por donde se evacuan al exterior los restos indigeribles de los alimentos.
El Sistema Digestivo
El siatema digestivo es el conjunto de órganos (boca, faringe, esófago, estómago, intestino delgado e intestino grueso) encargados del proceso de la digestión, es decir, la transformación de los alimentos para que puedan ser absorbidos y utilizados por las células del organismo.
La función que realiza es la de transporte (alimentos), secreción (jugos digestivos), absorción (nutrientes) y excreción (mediante el proceso de defecación).
El proceso de la digestión es el mismo en todos los animales monogástricos: transformar los glúcidos, lípidos y proteínas en unidades más sencillas, gracias a las enzimas digestivas, para que puedan ser absorbidas y transportadas por la sangre.
Descripción y funciones
El aparato digestivo es un largo tubo, con importantes glándulas asociadas, se encarga de transformar los alimentos en sustancias simples y fácilmente utilizables por el organismo.Desde la boca hasta el ano, el tubo digestivo mide unos once metros de longitud. En la boca ya empieza propiamente la digestión. Los dientes trituran los alimentos y las secreciones de las glándulas salivales los humedecen e inician su descomposición química. Luego, el bolo alimenticio cruza la faringe, sigue por el esófago y llega al estómago, una bolsa muscular de litro y medio de capacidad, en condiciones normales, cuya mucosa segrega el potente jugo gástrico, en el estómago, el alimento es agitado hasta convertirse en el quimo.
A la salida del estómago, el tubo digestivo se prolonga con el intestino delgado, de unos cinco metros de largo, aunque muy replegado sobre sí mismo. En su primera porción o duodeno recibe secreciones de las glándulas intestinales, la bilis y los jugos del páncreas. Todas estas secreciones contienen una gran cantidad de enzimas que degradan los alimentos y los transforman en sustancias solubles simples.
El tubo digestivo continúa por el intestino grueso, de algo más de metro y medio de longitud. Su porción final es el recto, que termina en el ano, por donde se evacuan al exterior los restos indigeribles de los alimentos.
lunes, 23 de mayo de 2011
jueves, 19 de mayo de 2011
miércoles, 11 de mayo de 2011
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